Estados de ánimos
05/05/2022
Ansiedad
05/05/2022

Al tener miedo, esta emoción básica importante para la supervivencia nos alerta rápidamente del peligro en milésimas de segundos lleva la sangre a los músculos de las piernas, aumenta el latido cardiaco, aumenta la presión sanguínea, aumenta la sudoración, se liberan hormonas que ponen el cuerpo en alerta, la respiración se hace más profunda, el rostro se torna pálido y la atención se centra solamente en la amenaza inmediata para huir o atacar.

Luego la ansiedad como reacción fisiológica del organismo se activa por el miedo y se encarga de mejorar la ejecución de nuestras conductas. De esta manera el miedo te salva la vida preparando a la persona rápidamente para enfrentar la amenaza y la ansiedad te activa con energía para realizar de forma más efectiva la acción. Ahora cuando la ansiedad supera un umbral se puede volver patológica y podemos llegar a tener un ataque de pánico. Ataque de Pánico, tenemos un ataque de pánico, cuando la ansiedad se acentúa tanto que pasamos al pánico. Si no nos permitimos la ansiedad normal y la tratamos de controlar está va aumentando y se transforma en patológica y luego puede convertirse en pánico. Sabías que el miedo y la ansiedad se influencian entre ellos, de esta manera las personas que han sufrido un ataque de pánico y tienen ansiedad tienen miedo al sentir la ansiedad vuelvan a tener un ataque de pánico, el problema es cómo reaccionas ante ella. Algunas personas tratan de controlar la ansiedad y esto es un error porque la ansiedad empieza aumentar.

La crisis de pánico afecta del 2 al 3% de la población en los países Occidentales, es un trastorno que provoca mucho sufrimiento y la persona experimenta una ansiedad intensa y se presenta con síntomas de sensación de ahogo, dolores del pecho, sensación de pérdida de control, despersonalización, palpitaciones, dolor de cabeza intenso, mareos. Después que se ha tenido el primer ataque de pánico, la persona desarrolla miedo a sufrir otro ataque porque es una experiencia desagradable de corta duración pero inofensiva.

El miedo intenso que desarrolla después del ataque llevará a la persona hacer una serie de cosas para evitar tener esos síntomas como por ejemplo dejar de tomar ciertos alimentos o también se puede dejar de ir a ciertos lugares donde hay multitudes donde la persona se puede sentir agobiada pero este proceso refuerza más este problema. Así se genera un círculo vicioso donde algunos síntomas son interpretados erróneamente como el preludio de otro ataque de pánico.

La distracción o relajación no funciona a la hora de tener un ataque de pánico porque lo que hace es impedir su libre expresión de las reacciones fisiológicas de la ansiedad y se deja de tener esa energía o activación pero por dentro no se trata el miedo. Si la persona deja la relajación y deja de usar el fármaco y el miedo no es tratado volverá asustarse y tener ansiedad y volverá a controlar y por miedo ese exceso de control la llevara a perder el control con una ansiedad que superará el umbral con una ansiedad patológica y esa ansiedad patológica puede llevar al pánico. Tiene un efecto paradójico controlar y relajarse para no sentir las sensaciones físicas.

La relajación puede funcionar cuando la persona no está con un ataque de pánico, pero cuando la persona empieza a tener el ataque de pánico intenta relajarse o intenta controlar sus sensaciones en vez de tranquilizarse se pone mucho más nerviosa y se descontrola. Luego la persona con ataques de pánico, tienen miedo a perder el control en sitios concretos los afrontan o los tienden a evitar. Esto en vez de solucionar el problema los empeora o acrecienta. ¿Porque Algunas Personas Desarrollan Crisis de Pánico y Otras No?

La ansiedad es algo que todos sentimos, hay personas que son más sensibles y reaccionan a cualquier estímulo. También se puede dar un ataque de pánico un tiempo después donde hay mucho estrés esto hace que el cuerpo este hipersensible entonces el estrés es otra de las causas que pueden desencadenar el primer ataque. Luego los factores genéticos, que son hereditarios aún no se han identificado qué genes están implicados pero hay una predisposición genética a sentir ansiedad patológica.

Cuando tengo un ataque de ansiedad lo que hago es un sesgo atencional, yo pongo el foco de atención en todo lo que estoy sintiendo en mi cuerpo así algo que es normal por ejemplo andar en la calle no voy pensando en el latido de mi corazón o lo que sucede en mi cuerpo, pero una persona que tiene trastorno de pánico si estará atenta, a cualquier pequeño cambio, y ese segundo sesgo es una interpretación catastrófica, me va a dar un infarto, me voy a desmayar y esto lógicamente activará la respuesta de miedo, ahí voy a tener un montón de sintomatología ansiosa.

El trastorno de pánico requiere tratamiento farmacológico y psicoterapia, si no se hace un tratamiento adecuado, tiende hacerse crónico.

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